Levis, Diego. 2009. La pantalla ubicua. Televisores, computadoras y otras pantallas. 2ª edic. ampliada y revisada. Buenos Aires: La CrujÃa. 327 págs., ISBN:978-987-601-049-8 .
En 1969, hace 40 años, se creaba Arpanet, el embrión del cual algunos años después nacerÃa Internet. En aquel año todavÃa no existÃan las computadoras personales ni los videojuegos, y el sociologo francés Alain Tourraine comenzaba a hablar de “Sociedad de la Información” . Apenas cinco años después, hace 35 años, las primeras videoconsolas de juegos de Atari comenzan a entrar en los hogares. Por entonces se seguÃa hablando de sociedad de la información. Las computadoras seguÃan estando lejos de la vida cotidiana de las personas.
En 1979 , a partir de la publicación en Francia del informe Nora-Minc se habla insistentemente de la informatización de la sociedad. Diez años después un cientÃfico británico, Tim Berners Lee, desarrolla un sistema para la creación y publicación de hipertexto que dará lugar al desarrollo de la World Wide Web. En aquel entonces se seguÃa hablando de sociedad de la información, el uso de computadoras personales se habÃa generalizado en los ámbitos laborales y los videojuegos eran uno de los principales entretenimientos de niños y jóvenes. En 1994, hace la “eternidad” de 15 años, el uso de Internet empieza a expandirse socialmente a partir del lanzamiento de Netscape, el primer navegador comercial de la WWW. En aquel tiempo, los medios hablan insistentemente de Realidad virtual, cibercultura y autopistas de la información, llamadas a transformar el mundo en un lugar mejor para vivir. La sociedad de la información se presenta como un ideal a perseguir. Algunas personas empiezaan a tener teléfonos celulares que por entonces, además de caros y pesados, sólo sirven para hablar por teléfono.
Hace diez años, en 1999, cuando se publica la primera versión de La pantalla ubicua, es el auge de la supuesta “nueva economÃa” impulsada por Internet una nube pasajera que se disipó en poco tiempo. En esos tiempo decenas de millones de personas en el mundo tenÃan teléfonos portátiles y las pantallas electrónicas comenzaban a multiplicarse a medida que disminuÃa su tamaño y su precio. En ese tiempo la idea de sociedad de la información se empieza a asociar con Internet.
Y asà llegamos al 2009 rodeados de dispositivos electrónicos de todo tipo , funciones y tamaño provistos de pantallas que nos sirven para trabajar, comunicarnos, informarnos, entretenernos entre otras tantas funciones. De todo esto trata este libro, nueva versión revisada y ampliada de La pantalla ubicua.


