Un Sim en un enjambre de sueños: Borges, Bostrom, Baudrillard y el argumento de la simulación

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Por Cristian Cisternas Cruz.

Programa de Doctorado en Literatura Latinoamericana.

Universidad de Concepción, Chile.

cristcisternas@udec.cl

 

Los metafísicos de Tlön no buscan la verdad ni siquiera la verosimilitud: buscan el asombro. Juzgan que la metafísica es una rama de la literatura fantástica.

Jorge Luis Borges

 Un axioma popular en la Filosofía de la Mente es el axioma de la Independencia del Substrato. El axioma afirma que los estados mentales pueden estar dados por una amplia gama de substratos físicos[neuronas, sistemas hidráulicos, circuitos eléctricos, etc.]

Nick Bostrom

 «Prohibí que hubiera imágenes en los templos porque la divinidad que anima la naturaleza no puede ser representada.» Precisamente sí puede serlo, pero ¿qué va a ser de ella si se la divulga en iconos, si se la disgrega en simulacros?

Jean Baudrillard

La cartografía del imperio: la simulación como espacio-temporalidad posmoderna

En ya bastantes lugares e inquisiciones[1], podemos encontrar menciones al concepto de simulacro o a veces llamado simulación o hiperrealidad en la obra borgeana, sobre todo en sus textos narrativos  y ensayístico- ficcionales. Es así como escritores y autores de disciplinas variadas como la filosofía, la sociología o la literatura han considerado a Borges como un escritor en donde la simulación es considerada como parte de su diseño y tecnología escritural. En su escritura, la encontramos puesta a manera de juegos del relato que invitan a paradojas, aporías, y a puntos de incertidumbre metafísica de las nociones de tiempo, espacio, realidad. Así, por ejemplo, Jean Baudrillard, en Cultura y Simulacro, comienza comentándonos parte de la aporía  que se produce al confundir la cartografía con el “original”, como ocurre en  el relato de Borges “Del rigor de las ciencias”. Baudrillard nos comenta:

Si ha podido parecemos la más bella alegoría de la simulación aquella fábula de Borges en que los cartógrafos del Imperio trazan un mapa tan detallado que llega a recubrir con toda exactitud el territorio (aunque el ocaso del Imperio contempla el paulatino desgarro de este mapa que acaba convertido en una ruina despedazada cuyos girones se esparcen por los desiertos —belleza metafísica la de esta abstracción arruinada,donde fe del orgullo característico del Imperio y a la vez pudriéndose como una carroña, regresando al polvo de la tierra, pues no es raro que las imitaciones lleguen con el tiempo a confundirse con el original) pero ésta es una fábula caduca para nosotros y no guarda más que el encanto discreto de los simulacros de segundo orden. (1989: 9)

Para Baudrillard lo irrepresentable del juego borgeano entre la cartografía equivalente al original, es precisamente, lo imposible de diferenciar en el clima espacio- temporal contemporáneo, pues , mediante la tecnificación de los dispositivos de realidad, es la misma referencialidad como lugar de esencia, centro o fuente, la que se ha extraviado en un vacío ya no rastreable  ni verificable.

Hoy en día, la abstracción ya no es la del mapa, la del doble, la del espejo o la del concepto. La simulación no corresponde a un territorio, a una referencia, a una sustancia, sino que es la generación por los modelos de algo real sin origen ni realidad: lo hiperreal.(…) —PRECESIÓN DE LOS SIMULACROS— y el que lo engendre, y si fuera preciso retomar la fábula, hoy serían los girones del territorio los que se pudrirían lentamente sobre la superficie del mapa  (Baudrillard, 1989: 9-10).

Lo perdido en la fábula de Borges[2] es el cogito cartesiano como lugar de las certeza, fuente de certudumbre , que hoy se manifiesta como el lugar de espacio o clima social. Este diferenciar, se sucede  ya muerta la divinidad desde Nietszche, desde donde acontece el intercambio de la “verdad” del sentido por  la hegemonía del “signo” con significado incierto, migrante, enfatizando así,  el aspecto “imaginario” de la representación en la escritura literaria y para Baudrillard, en el devenir social. En Borges, la simulación es un recurso literario que muestra distintos matices. Uno de ellos  resulta del doble, el replicante o clon. Borges, a nuestro modo de ver, recurre a lo impensado del doble, para intentar distintas fábulas con extraordinarias variantes. En el inicio de Tlön, Uqbar, Orbis, Tertius, Borges narrador nos anticipa una sentencia que nos  acerca al mundo del re- presentado, a la manera del espejo, como  momento de adversión a la réplica: “Entonces Bioy Casares recordó que uno de los heresiarcas de Uqbar había declarado que los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de los hombres” (Borges, 2013 :95). La cita de la respuesta de Bioy, es desarrollada más adelante, como un disquisición sobre la traducción, lo cual presenta al menos, una reafirmación de la distancia de la replicación en la escritura, pues Borges, presenta  lo “abominable”  de la repetición, justamente, intentando variar, la repetición de la sentencia, con las variantes que son arrojadas por la traducción.

No constaba el nombre del heresiarca, pero sí la noticia de su doctrina, formulada en palabras casi idénticas a las repetidas por él, aunque -tal vez- literariamente inferiores. Él había recordado:Copulation and mirrors are abominable. El texto de la Enciclopedia decía: Para uno de esos gnósticos, el visible universo era una ilusión o (más precisamente) un sofisma. Los espejos y la paternidad son abominables (mirrors and fatherhood are hateful) porque lo multiplican y lo divulgan. (2013: 96)

“Porque lo multiplican y lo divulgan” es decir, al igual que los espejos, la escritura es abominable pues re-presenta, y eso es lo ominoso, se repele al otro idéntico como manifestación de una presencia otra idéntica. Nosotros consideramos al menos dos motivaciones para esta fascinación literaria por la simulación: Borges, por una parte abomina en su relato al repetido pues, junto a la trama, desea compartir un contenido meta-escritural de su estilo narrativo, al rechazar al clon rechaza “lo idéntico” que estaría en la lectura clásica en que autor es “idéntico” a lector, es decir, en donde la escritura refleja de manera “genuina”,  lo que la figura autorial ha testamentado en su escrito. De esta manera, Borges instaura la sospecha de la escritura como texto de transferencia “total”, al mostrar , sutilmente, que las palabras de un autor resultan “casi idénticas”, casi un doble, pero que llevan consigo la infinidad de los lectores que hacen de  la lectura su propio texto. Borges nos muestra la escritura como campo continuo de imaginación (algo que sabemos de hace tiempo) pero no sólo como repositario del bagaje cultural de los hombres y sus venturanzas sino que también como acto de la imaginación, en cuanto los lectores,  a la vez que leen, siempre  también imaginan sin límite, sin una fuente de origen, fracasando, así como Blanchot nos dice que el mismo Ulises naufragó (no)  escuchando a las sirenas.

“Del rigor de las ciencias”, la coartada científica

Así, notamos que el énfasis puesto en el título del relato (“Del rigor de las ciencias”) resulta paródico en su estrategia, pues si seguimos la línea interpretativa  que Borges atribuye al efecto del lector infinito, entonces, lo que se quiere hacer cuestionar, es también,  esa “coartada científica” coma lo afirmó Jacques Derrida (1989), aquella  que se afirma a sí misma como la voz iluminada de la interpretación y el juicio de lectura, es decir, la condición metafísica y estructuralista de los discursos, que siempre refieren a una garantía estable, identificable, con significado claro y presencial. Derrida muestra que esta forma de comprender las discursividades corresponden a una antigua mitología del centro (casi de la misma edad de la episteme dice Derrida) en donde siempre  es posible  rastrear estructuras que manifiestan hegemónicamente un centro, arqué, sustancia, significado y  ubicadas en otro lugar, exógeno a la estructura. Éste diseño metafísico occidental es el que habría permanecido en la tradición estructuralista de Occidente, y de allí, la conveniente philia de las ciencias hacia la estructura, que Derrida denomina la “coartada” científica:

Este centro tenía como función no sólo la de orientar y equilibrar, organizar la estructura -efectivamente, no se puede pensar una estructura desorganizada- sino, sobre todo, la de hacer que el principio de organización de la estructura limitase lo que podríamos llamar el juego de la estructura. Indudablemente el centro de una estructura, al orientar y organizar la coherencia del sistema, permite el juego de los elementos en el interior de la forma total. Y todavía hoy una estructura privada de todo centro representa lo impensable mismo (1989:383)

Porque Borges considera que el lector es infinito y por ello, las interpretaciones también refieren a constelaciones de imaginarios, es porque Borges refiere la alegoría del mapa/ territorio vinculada a la relación objetividad/ subjetivación, es decir, devela la dicotomía que el discurso  científico presenta como  garante de su “aparente” simulación  de objetividad. Borges muestra como la escritura es siempre textualidad de la imaginación y por ello una “alegoría de la lectura”. Podríamos decir que Borges hace aparecer al fantasma de la objetividad en la figura del heresiarca de Uqbar, aquel que consideró al otro igual como abominable, pues sólo un juicio así podría diferenciar lo verdadero de lo que no lo es[3]. Probablemente por ello, Borges decidió el estilo del investigador, que por un momento somos nosotros como lectores,  para develar la cita del heresiarca, al devenir persecutores de la “auténtica” traducción del manuscrito, devenir un especie de filólogo indeciso.

La replicación del Doppelgänger y el Sim

Por otra parte, creemos que Borges recurre , por su puesto, a la tradición de los libros llamados literarios para diseñar la arquitectura de sus relatos del doble mirando al menos  a Edgard Allen Poe y Lewis Carroll. De Poe, creemos que Borges, recurre a la figura de los “Doppelgänger” que aparecen desarrollados en el cuento “William Wilson”. El “Doppel”  (doble, socias) “gänger” (caminante) es conocido en la tradición folclórica germánica y nórdica (que Borges estudió en profundidad en “Literaturas germánicas medievales” ) y resulta como una especie de leit motiv de los cuentos de fantásticos que fascinaron a Borges.  Su aparición es casi siempre una amenaza, ya que refieren  mala suerte, o bien, definitivamente a la muerte. Esta amenaza, da el tono propio de la literatura fantástica, en la que Borges transita frecuentemente.

Rosemary Jackson afirma en su clásico estudio sobre el género fantástico que “la resistencia o incapacidad para presentar versiones definitivas de “verdad” o “realidad” convierten al fantástico moderno en una literatura que apunta a su propia práctica como sistema lingüístico” (1986:34) . Jackson nota que el asunto del doble, figurado en el espejo ( así como Borges ve en el espejo el inicio de la “confabulación” de Tlön, Uqbar, Orbis, Tertius”) se da como uno de los artilugios clásicos de la literatura fantástica, en la que Borges se sumó como uno de sus maestros. Así Rosemary Jackson considera que :

El  espejo, se emplea con frecuencia (…) para introducir un efecto de doble o Döppelganger: el reflejo en el cristal es el otro del sujeto, como “Dr. Jekyll y Mr. Hyde” de R. L. Stevenson: “cuando vi en el espejo a ese ídolo deplorable no sentí ninguna repugnancia, sino más bien una especie de bienvenida. Ese también era yo mismo. Parecía humano y natural.” La pintura que aparece en “El retrato de Dorian Gray, de Wilde funciona de manera similar, como la institución iconográfica de la diferencia, que ilustra el yo como otro, y sugiere la condición inseparable de estos mecanismos e imágenes especulares con los temas fantásticos de la duplicidad y multiplicidad del yo. (Jackson,1986 : 42)

Otro nombre, afin al personaje signado como el doble , sería el de Sim (apócope de simulation), utilizado  a partir de la tesis  o Argumento de la simulación acuñado por  Nick Bostrom[4] el año 2003. De manera sintética, Bostrom[5], plantea que el desarrollo de la tecnología, (principalmente la informática)  proporcionará en el futuro  una capacidad de almacenamiento de información incuantificable, con la posibilidad de desarrollar de manera impecable la “conciencia” humana a la manera de una simulación imposible de diferenciar de un humano. La tesis de Bostrom considera una amplificación aún mayor, llegando a proponer  esta  “conciencia” no sólo se singularizaría en personas sino también en la humanidad misma o el entorno que nos rodea. Las premisas de su tesis se centran en estos tres indicios:

Ahora vamos al centro del argumento de la simulación. Esto no pretende demostrar que usted está en una simulación. En cambio, muestra que deberíamos aceptar como verdadera al menos una de las siguientes tres proposiciones:

(1) La probabilidad de que una especie con nuestro nivel actual de desarrollo pueda evitar extinguirse antes de convertirse en tecnológicamente madura es insignificantemente pequeña.

(2) Casi ninguna civilización tecnológicamente madura está interesada en correr simulaciones de computadora de mentes como las nuestras

(3) Usted está casi con seguridad en una simulación.

Cada una de estas tres proposiciones podrían ser prima facie inverosímiles; y aún así, si el argumento de la simulación es correcto, por lo menos una es verdadera (mas no nos dice cuál).

(Bostrom, 2003)

Creemos ver aquí otra forma de simulación en la que Bostrom y Borges se encuentran. Así, la tesis de Bostrom sobre el Sim, es  muy similar a lo que ya antes Borges nos mostró como temática de sus relatos, que como decíamos, heredan los tópicos de la tradición literaria fantástica. En su obra narrativa, uno de los más vistosos dobles  es el que encontramos en el cuento “El otro” en donde Borges narrador se encuentra con su doble o Sim:

La reconocí con horror.
Me le acerqué y le dije:
-Señor, ¿usted es oriental o argentino?
-Argentino, pero desde el catorce vivo en Ginebra -fue la contestación.
Hubo un silencio largo. Le pregunté:
-¿En el número diecisiete de Malagnou, frente a la iglesia rusa?
Me contestó que sí.
-En tal caso -le dije resueltamente- usted se llama Jorge Luis Borges. Yo
también soy Jorge Luis Borges. Estamos en 1969, en la ciudad de Cambridge.
-No -me respondió con mi propia voz un poco lejana.
Al cabo de un tiempo insistió:
-Yo estoy aquí en Ginebra, en un banco, a unos pasos del Ródano. Lo best online casino raro es
que nos parecemos, pero usted es mucho mayor, con la cabeza gris.
(Borges, 2013:440)

Siguiendo una interpretación literaria a la manera blanchotiana, creemos que Borges introduce la figura de la replicación como “ un jardín de los senderos que se bifurcan”, en cuanto, la aparición del doble o Sim, muestra que la imaginación literaria puede hacer hablar al Yo y al Otro, como un otro igualado. Borges, ya aparece personificado y además, se encuentra con sí mismo. Aquí, se fractura la continuidad espacio-temporal que hace que la singularidad acontezca en un igual espacio-tiempo, así como ocurre en jardines con senderos infinitos y que se bifurcan. Borges presenta al Sim de sí mismo como alegoría de otra lectura del tiempo, un tiempo que se encuentra en un imposible. Así Borges nos muestra , como  un comentario, la siguiente cita de Bradley:

“Hay dos teorías del tiempo. Una de ellas, que es la que corresponde, creo, a casi todos nosotros, ve el tiempo como un río. Un río fluye desde el principio, desde el inconcebible principio, y ha llegado a nosotros. Luego tenemos la otra, la del metafísico James Bradley, inglés. Bradley dice que ocurre lo contrario: que el tiempo fluye desde el porvenir hacia el presente. Que aquel momento en el cual el futuro se vuelve pasado, es el momento que llamamos presente”. (Borges, 1979:83-97)

Borges, da “explicación” aparente al tiempo, mostrando sus paradojas y aporías, entendiendo el tiempo como pregunta por la infinitud, la verdad y la realidad. Así, también propone una teoría para quitar el cogito cartesiano que da estabilidad momentánea a las nociones de temporalidad. En el relato “La escritura del dios” identificamos la noción de “El enjambre de sueños”como figura de la imaginación literaria y de la pregunta por la centralidad de la verdad acerca de la realidad.

 “Un día o una noche —entre mis días y mis noches ¿qué diferencia cabe?— soñé que en el piso de la cárcel había un grano de arena. Volví a dormir; soñé que los granos de arena eran tres. Fueron, así, multiplicándose hasta colmar la cárcel, y yo moría bajo ese hemisferio de arena. Comprendí que estaba soñando: con un vasto esfuerzo me desperté. El despertar fue inútil: la innumerable arena me sofocaba. Alguien me dijo: No has despertado a la vigilia, sino a un sueño anterior. Ese sueño está dentro de otro, y así hasta lo infinito, que es el número de los granos de arena. El camino que habrás de desandar es interminable, y morirás antes de haber despertado realmente.

Me sentí perdido. La arena me rompía la boca, pero grité: Ni una arena soñada puede matarme, ni hay sueños que estén dentro de sueños. Un resplandor me despertó.”

(Borges, 2013: 316)

Quisiéramos agregar que  “El enjambre de sueños” como diseño literario de escritura del tiempo en su modalidad fracturada y extraviada de su centralidad es el que corresponde también al argumento de algunos cuentos  de Liehtsé como “El ciervo escondido” y Chuang Tzu como“Sueño de la mariposa” que citamos completo ahora:

Sueño de la mariposa

Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Tzu.

(Borges, Bioy Casares, Ocampo: 2007, 148)

Estos dos cuentos aparecen en  Antología de la literatura fantástica  que Borges seleccionó junto a Adolfo Bioy Casares y Silvina Ocampo en 1965.

 

Bibliografía

Baudrillard, Jean (1989) Cultura y simulacro. Barcelona: Editorial Kayros.

Blanchot, Maurice (2005) El libro por venir. Madrid: Trotta (Traducción de Cristina de Peretti y Emilio Velasco)

Borges, Jorge Luis; (2013) Cuentos Completos. Buenos Aires, DeBolsillo.

…………………… (1956) Historia Universal de la Infamia. Buenos Aires, Emecé.

……………………  ;Vásquez, María Esther.(2000). Literaturas germánicas medievales. Madrid,

Alianza Editorial.

…………………….(1979) Borges Oral. Buenos Aires, Emecé Editores.

……………………..Bioy Casares, Adsadnaznfsdnfsbdf

Bostrom, Nick. (2003). El argumento de la simulación: por qué la probabilidad de que usted viva en una Matrix es bastante alta. Times Higher Education Supplement, mayo 16, 2003. (Traducción por Gerardo Santana Gómez Garrido). recuperado de http://www.simulation-argument.com/matrix-spanish.html  ,  21 de diciembre de 2014.

……………….(2003). ¿Estás viviendo en una simulación? En “Philosophical Quarterly” (2003), Vol. 53, No. 211, pp. 243-255. (Traducción por Bernardo Pinto)  Recuperado de http://www.simulation-argument.com/simulation.htm , 25 de diciembre de 2014.

Carroll, Lewis. (1989). Silvia y Bruno. Madrid: Anaya

Derrida, Jacques. (1989) La escritura y la diferencia. Barcelona: Ed. Anthropos

Jackson, Rosemary (1986). Fantasy. Literatura y subversión. Buenos Aires: Catálogos Editora.

Poe, Edgar Allan. (2013). Cuentos selectos. Buenos Aires: Ediciones LEA. S.A

Rodríguez, Mario (1979). “Borges y Derridá” En “ Revista chilena de literatura”, n° 13, abril, págs 77-91.

……………………(2005).”Pierre Menard, Autor del Quijote”. En “ Revista chilena de literatura”, n° 67, noviembre, págs 103-112

[1] Por ejemplo, en el  texto de Alfonso de Toro,  Borges Infinito. Borges Virtual. Pensamiento y Saber de los Siglos XX y XXI (Hildesheim: Georg Olms Verlag, 2008).

[2]  Otro antecedente de la cartografía “total” la encontramos en Silvia y Bruno de  Lewis Carroll . Aquí, aparece un mapa de ficción que tenía “la escala de una milla por milla”. Uno de los personajes de Carroll señala algunas dificultades prácticas con este mapa y afirma que “ahora utilizamos el propio país, como su propio mapa, y te aseguro que lo hacen tan bien”

[3] Derrida dice que “ (…) En el centro, la permutación o la transformación de los elementos (que pueden ser, por otra parte, estructuras comprendidas en una estructura) está prohibida. Por lo menos ha permanecido siempre prohibida (y empleo esta expresión a propósito). Así, pues, siempre se ha pensado que el centro, que por definición es único, constituía dentro de una estructura justo aquello que, rigiendo la estructura, escapa a la estructuralidad. Justo por eso, para un pensamiento clásico de la estructura, del centro puede decirse, paradójicamente, que está dentro de la estructura y fuera de la estructura. Está en el centro de la totalidad y sin embargo, como el centro no forma parte de ella, la totalidad tiene su centro en otro lugar . El centro no es el centro. El concepto de estructura centrada -aunque representa la coherencia misma, la condición de la episteme como filosofía o como ciencia- es contradictoriamente coherente. Y como siempre, la coherencia en la contradicción expresa la fuerza de un deseo. El concepto de estructura centrada es, efectivamente, el concepto de un juego fundado , constituido a partir de una inmovilidad fundadora y de una certeza tranquilizadora, que por su parte se sustrae al juego. A partir de esa certidumbre se puede dominar la angustia, que surge siempre de una determinada manera de estar implicado en el juego, de estar cogido en el juego, de existir como estando desde el principio dentro del juego.” (1989:384)

[4] Nick Bostrom es  miembro postdoctoral de la Academia Británica en la facultad de filosofía en la Universidad de Oxford. Su argumento de la simulación es publicado en The Philosophical Quarterly. Un borrador del escrito original está disponible en http://www.simulation-argument.com/.

[5] Este, es también uno de los argumentos de la novela de Philip K. Dick “ Sueñan los androides con ovejas eléctricas? ” en donde Rick Deckard,  un agente humano especializado,  debe “reconocer” mediante un test ocular (una especie de Test de Turing) a los replicantes, ( entidades no humanas, cyborg) de los mismos humanos.