En el año 1948, Norbert Wiener publicó en Nueva York su Cybernetics, or Control and Communication in the Animal and the Machine (Cibernética o el control y comunicación en animales y máquinas), libro escrito en clave netamente matemática en el que propuso su teoría del control y la comunicación en máquinas y animales, que denominó Cibernética, palabra que hizo derivar de la voz griega kubernetes (Κυβερνήτης) o timonel, misma raíz de la cual procede el término gobierno y sus derivados.

Ray Kurzweil, gurú de Google en inteligencia artificial, aseguró que para 2045 los hombres alcanzarán la “inmortalidad” al traspasar su mente a una computadora. Un especialista analizó para Infobae las implicaciones tecnológicas, sociales y morales del posible avance. La idea de la muerte a veces angustia y otras veces funciona como una razón para vivir con mayor intensidad. “La vida es corta” es uno de los clichés que se repite cuando alguien duda en torno a tomar una decisión crucial. Pero ¿qué pasaría si la vida dejara de ser tan corta? ¿Qué pasaría, más bien, si la existencia no tuviera un punto final?

Entre las muchas lagunas o agujeros negros que se ocultan bajo la fascinación con que nos entregamos al uso de las tecnologías, y en concreto a las dedicadas a la información y la comunicación, se destaca el impacto de nuestro uso del factor técnico sobre el medioambiente.

El reciente estreno de Autómata actualiza temas relacionados con la tecnología y el futuro que se anticipaban ya en Metrópolis: la creación de seres artificiales, una obsesión humana de larga data. Cómo las representó la pantalla grande. Entrevista a Santiago Koval, autor de La condición poshumana: camino a la integración hombre-máquina en el cine y en la ciencia.

En diversos lugares e inquisiciones, podemos encontrar menciones al concepto de simulacro, a veces llamado simulación o hiperrealidad en la obra borgeana, sobre todo, en sus textos narrativos y ensayístico-ficcionales. Para Baudrillard, lo irrepresentable del juego borgeano entre la cartografía equivalente al original es, precisamente, lo imposible de diferenciar en el clima espacio-temporal contemporáneo, pues, mediante la tecnificación de los dispositivos de realidad, es la misma referencialidad como lugar de esencia, centro o fuente, la que se ha extraviado en un vacío imposible de rastrear.

El fenómeno de la globalización, el constante avance tecnológico en el campo de la nanotecnología y la búsqueda por la innovación electrónica hicieron orientar, desde ya hace muchos años, tanto a instituciones multinacionales como a organizaciones gubernamentales a la construcción de autómatas con ciertos grados de inteligencia que puedan resolver tareas tanto civiles como militares.

El éxito comercial y civil de los primeros robots y máquinas automáticas, sostienen Ray Kurzweil y Hans Moravec, provocará feroces competencias y acelerará las inversiones en infraestructura, ingeniería e investigación. Nuevas aplicaciones expandirán el mercado y traerán ulteriores avances, cuando los robots adquieran mayor precisión, memoria, fuerza, flexibilidad, habilidades y poder de procesamiento. Quizá para el año 2020, este proceso habrá producido los primeros robots universales, grandes como un ser humano y con mentes de una lagartija (10 000 MIPS), que podrán ser programados para casi cualquier tarea simple.

Doomsday clock - El reloj del fin del mundo

La primera generación de robots universales tendrá la capacidad de cálculo de un reptil y manejará solo contingencias cubiertas explícitamente en su programación. Una segunda generación de robots, de 300 000 MIPS, con una capacidad similar a la de un ratón, se adaptará al entorno y podrá ser entrenada. Una tercera generación, de 10 000 000 de MIPS, contará con un nivel de cálculo similar al de un mono y podrá aprender rápidamente por medio de modelos de simulación de factores físicos, culturales y psicológicos. Finalmente, producto de la combinación de sofisticados programas de razonamiento y máquinas de tercera generación , una cuarta generación de robots de 300 000 000 de MIPS presentará una capacidad similar a la de un ser humano adulto y será capaz de desarrollar pensamiento abstracto y generalización. Estos programas de razonamiento, mucho más complejos que los actuales sistemas expertos, apropiadamente educados, permitirán que los robots resultantes sean intelectual y emocionalmente extraordinarios.

¿Daremos lugar en algún punto de nuestra evolución técnica a humanos-mecánicos y a máquinas-humanas de manera que la idea que tenemos hoy de ser humano ya no tenga sentido?

Theodore Berger y su equipo del Departamento de Ingenieria de la escuela USC Viterbi han desarrollado una memoria artificial diseñada para roedores que es capaz de restaurar la capacidad de formar memoria a largo plazo.

En su experimiento, Berger y su equipo bloquearon la capacidad que tienen las ratas para formar memorias a largo plazo utilizando agentes farmacológicos que interrumpen el circuito nervioso que comunica las dos subregiones del hipocampo (la CA3 y la CA1, cuya interacción permite genera recuerdos a largo plazo).

Con los circuitos bloqueados, las ratas no lograban recordar qué palanca debían mover para recibir una cierta recompensa, o solo podían hacerlo entre 5 y 10 segundos.

Seguidamente, los investigadores insertaron en las mismas ratas un sistema de hipocampo artificial (una prótesis nerviosa, a modo de microchip, que hace las veces de hiupocampo y que permite la interacción entre las subregiones CA3 y CA1)  a fin de duplicar el patrón de la interacción entre ambas subregiones. La capacidad a largo plazo de la memoria regresó automáticamente con la activación del dispositivo electrónico.

En los últimos años se ha desarrollado un nuevo paradigma sobre el futuro del hombre que comenzó a tomar forma en un grupo de científicos dedicados a la investigación en áreas como computación, neurología, biotecnología, nanotecnología y otras tecnologías de punta.

La teoría del valle inquietante o del valle inexplicable (en inglés, unncany valley), formulada por Masahiro Mori en 1970,  es un principio de la robótica que se refiere a las respuestas emocionales de los seres humanos hacia los robots, androides, replicantes y otras entidades no humanas. El principio sostiene que la respuesta emocional de un humano hacia una entidad en apariencia y funcionamiento muy cercano al humano incrementa positivamente y de forma empática hasta alcanzar un punto en el que la respuesta emocional se vuelve de repente fuertemente repulsiva. Cuando la apariencia y comportamiento del robot, androide o entidad no humana se vuelven progresivamente indistinguibles a los del ser humano, la respuesta emocional vuelve a crecer de forma positiva y se va aproximando a niveles de empatía como los que existen entre humanos.

El valle inquietante - El valle inexplicable

La idea de que la supuesta creación del hombre y los animales por Dios, el engendramiento de los seres vivos de acuerdo con su clase, y la posible reproducción de máquinas, forman parte del mismo orden de fenómenos, es emocionalmente perturbadora, tal como las especulaciones de Darwin acerca de la evolución y el origen del hombre fueron perturbadoras. Si fue una ofensa contra nuestro propio orgullo el que se nos comparase con un simio, ahora ya nos hemos repuesto de ello; y es una ofensa aún mayor ser comparado con una máquina.

Norbert Wiener (1964)
Dios & Golem, S.A.

El impulso tecnológico orientado a la integración entre hombres y máquinas (desarrollo de «máquinas-humanas» y «humanos-maquínicos») ha ido evolucionando de forma paralela al desarrollo de la informática y otras tecnologías de la información y la comunicación (nano y biotecnología, ingeniería genética, electrónica, etc.). Así, la explosión de las tecnologías digitales durante la década de 1970, y en especial en 1980 y 1990,. ha potenciado las posibilidades de creación de máquinas-humanas y humanos-maquínicos.

Este conjunto de nuevas posibilidades creativas generó -y al mismo tiempo fue generado por- un cúmulo de ideas y argumentos de científicos que provienen de centros especializados de investigación en robótica, cibernética, nanotecnología, ingeniería genética, biotecnología, informática, etc., como el MIT (Massachusetts Institute of Technology) y de algunas de las más importantes universidades del mundo, principalmente en los Estados Unidos. Los autores que defienden la integración entre hombres y máquinas, entre los que se destacan Raymond Kurzweil, Hans Moravec, Bill Joy, Michael Knasel, Jack Dunietz, Thomas Sturm, Rodney Brooks y Nick Bostrom, notoriamente, no son profetas del futuro, futurólogos o escritores de ciencia-ficción, sino que, en la gran mayoría de los casos, se trata de inventores y especialistas en robótica y tecnología que, desde los centros más poderosos de investigación del planeta, han participado desde hace años en el desarrollo de las tecnologías sobre las que ahora reflexionan.

El transhumanismo es un movimiento cultural e intelectual que afirma la posibilidad y necesidad de mejorar la condición humana, basándose en el uso de la razón aplicada bajo un marco ético sustentado en los derechos humanos y en los ideales de la Ilustración y el Humanismo.

Esta mejora se llevaría a cabo desarrollando y haciendo ampliamente disponibles tecnologías que aumenten las capacidades físicas, intelectuales y psicológicas de los seres humanos. Muchas de estas tecnologías ya existen o están en vías de desarrollo, y su aplicación a gran escala sin duda modificará a la sociedad de muchas formas, de modo análogo a la aplicación de las tecnologías informáticas en tiempos recientes. Es por ello que una extensa discusión sobre las formas en que la tecnología modificará a la sociedad es necesaria, para prever con acierto los escollos que puedan surgir y sus potenciales soluciones.