Gran parte de la población mundial ya no puede imaginarse una vida sin la presencia de las nuevas tecnologías. Tanto en Argentina como en muchos otros países del mundo, pasó a ser algo cotidiano ver que las personas no están atentas al mundo real sino que cada uno vive en su propio mundo interactuando constantemente con sus pequeñas pantallas electrónicas que guardan en sus carteras o bolsillos, como si su vida dependiera de éstas. Justamente de esto nos habla Flichy al afirmar que la matriz tecnológica acentuó o potenció nuestra tendencia social preexistente al individualismo conectado.

La tecnología avanza y, con ella, los lenguajes audiovisuales se renuevan: pareciera ser cada vez menor el porcentaje de población que no forma parte de las nuevas redes. En los últimos años, la acción de compartir contenido personal e información de interés propia en la web aumentó en gran medida. ¿La sociedad atraviesa una nueva etapa donde la mirada ajena cobra más importancia que la propia? ¿Se buscan resolver todos los problemas sociales a través de la web?

Hay escenas en la vida diaria que se modificaron. Cientos de jóvenes -otros no tanto- congregados en un parque con la vista fija en el celular regalan una imagen extraña. Pokémon Go, la fiebre de alta intensidad que invadió los grupos de Whatsapp, las redes sociales y los medios de comunicación, aún deambula por las calles de todo el mundo. Entrevista a Santiago Koval.

La vida es un fenómeno extremadamente infrecuente en el Universo, y más aun lo es la emergencia de especies inteligentes creadoras de tecnología. A tal punto, que no resulta inconcebible pensar que la Tierra pueda ser el único planeta donde surgió una civilización tecnológica.

Este artículo busca demostrar que la apropiación social de nuestros dispositivos técnicos podría estar actualizando antiguas pulsiones relativas a una zombificación del ser humano. De manera que, en principio, podría sostenerse que una de las figuras que permiten describir al individuo contemporáneo es la del tecnozombi o zombi tecnológico, vale decir, un sujeto que, a raíz del vínculo intimista que establece con la tecnología, desarrolla rasgos y características que lo aproximan al imaginario zombi.

¿Causan las TIC problemas en los vínculos y en la comunicación? ¿Existe una nueva forma de relacionarse que enriquece las relaciones interpersonales? Por un lado, las TIC son herramientas que facilitan el contacto permanente con el otro y a la vez dificultan el encuentro cuerpo a cuerpo; por otro, el uso responsable de las TIC permite la comunicación en todos sus sentidos, amplía su alcance y mantiene el encuentro interpersonal.

Recordar el pasado para pensar y comprender el presente

El propósito de este web-libro es ofrecer una recopilación hipermedia de artículos sobre medios informáticos y sociedad publicados en distintos medios gráficos y digitales durante las últimas décadas acompañados por una antología de textos míos sobre los mismos temas, ordenados cronológicamente y por tema.

Cuando franqueo con mi mente la vaporosa «nube» del ciberespacio, ¿no estaré dejando detrás de mí, detrás de todo, un cuerpo zombi? ¿No me estaré convirtiendo, atravesado como estoy por mis fetiches técnicos, en un tecnozombi?

El fenómeno de la globalización, el constante avance tecnológico en el campo de la nanotecnología y la búsqueda por la innovación electrónica hicieron orientar, desde ya hace muchos años, tanto a instituciones multinacionales como a organizaciones gubernamentales a la construcción de autómatas con ciertos grados de inteligencia que puedan resolver tareas tanto civiles como militares.

KubernÉtica es un espacio de reflexión de acceso libre y gratuito dispuesto para la difusión y circulación de ideas en torno a temáticas de actualidad científico-técnica.

En los últimos años se observan dos posturas con respecto a la tecnología del 3D: el público, que demanda constantemente la sorpresa estética, y los profesionales y críticos de cine, que la conciben como la decadencia del sentido del cine clásico.

El éxito comercial y civil de los primeros robots y máquinas automáticas, sostienen Ray Kurzweil y Hans Moravec, provocará feroces competencias y acelerará las inversiones en infraestructura, ingeniería e investigación. Nuevas aplicaciones expandirán el mercado y traerán ulteriores avances, cuando los robots adquieran mayor precisión, memoria, fuerza, flexibilidad, habilidades y poder de procesamiento. Quizá para el año 2020, este proceso habrá producido los primeros robots universales, grandes como un ser humano y con mentes de una lagartija (10 000 MIPS), que podrán ser programados para casi cualquier tarea simple.

Doomsday clock - El reloj del fin del mundo

La primera generación de robots universales tendrá la capacidad de cálculo de un reptil y manejará solo contingencias cubiertas explícitamente en su programación. Una segunda generación de robots, de 300 000 MIPS, con una capacidad similar a la de un ratón, se adaptará al entorno y podrá ser entrenada. Una tercera generación, de 10 000 000 de MIPS, contará con un nivel de cálculo similar al de un mono y podrá aprender rápidamente por medio de modelos de simulación de factores físicos, culturales y psicológicos. Finalmente, producto de la combinación de sofisticados programas de razonamiento y máquinas de tercera generación , una cuarta generación de robots de 300 000 000 de MIPS presentará una capacidad similar a la de un ser humano adulto y será capaz de desarrollar pensamiento abstracto y generalización. Estos programas de razonamiento, mucho más complejos que los actuales sistemas expertos, apropiadamente educados, permitirán que los robots resultantes sean intelectual y emocionalmente extraordinarios.

“Darwin among the machines” es un artículo comúnmente olvidado escrito por Samuel Butler en 1863. El ensayo aplica los principios evolutivos de El origen de las especies (cuya primera edición había sido publicada por Darwin cuatro años antes, en 1859) a lo que él llama la “raza de las máquinas”. Publicamos aquí, por primera vez, su versión castellana.

La tecnología, una parte fundamental de nuestras vidas, es interpretada y utilizada de distinta manera por las diferentes generaciones. En particular, tiene un significado especial para los jóvenes, quienes parecen depender de ella.