Abstract de la disertación de Santiago Koval en el V Congreso de Counseling de las Américas, La condición humana. Aportes del counseling para su desarrollo. Jueves 17, viernes 18 y sábado 19 de septiembre de 2009. Más información en http://congresodecounseling2009.blogspot.com/
Sábado 19 de septiembre, de 16 a 18 hs. Panel de cierre: “La condición humana: aportes para su desarrollo”.
La condición poshumana – Por Santiago Koval
Desde la década de 1970, las Tecnologías de la Información y la Comunicación impactaron fuertemente sobre la realidad humana en un acelerado abrir y cerrar de ojos. Sus consecuencias, proyectadas y proyectables, no tardaron en hacerse escuchar desde los discursos académicos de la realidad científica y desde la plataforma ficcional de la ciencia ficción. Sus mitos, fantasías milenarias renovadas por el impulso tecnocientífico, giran alrededor de la idea de que los límites y fronteras que separan al hombre de sus productos tecnológicos se irán perdiendo, hasta desaparecer, en el futuro cercano. En este nuevo orden de cosas, las nociones tradicionales de máquina y ser humano, día a día más cercanas, empiezan a perder sus atributos distintivos y resultan cada vez más homogéneas. La condición humana, cruzada al mínimo detalle por el factor tecnológico, deviene condición poshumana, y comienza a definirse a partir de características reservadas antes a los productos de la tecnología. La máquina, su contraparte, atravesada por el factor humano, deviene androide, y empieza a concebirse por medio de propiedades antes exclusivas de los hombres. Así, la confusión de géneros, rasgo definitorio de un mundo posbinario, abre posibilidades imaginarias relativas a seres artificiales híbridos, a mitad de camino entre tecnología y biología, y plantea cuestiones fundamentales acerca de un futuro cercano en el que el ser humano, tal como lo conocemos, ha dejado de existir.


Jerry Jalava, 



A lo largo de los siglos los seres humanos nos hemos valido de diversos de dispositivos tecnológicos para mejorar, aumentar o regular nuestras capacidades. Hemos creado el vestido para protegernos del frío, del viento y del sol y por medio de herramientas e instrumentos creados por nosotros hemos aumentado artificialmente nuestra capacidad física para proveernos alimento y refugio. Mazas y martillos nos ayudan a golpear con mayor fuerza, anteojos con lentes de aumento nos permiten ver aquello que nuestra vista no alcanza distinguir con suficiente claridad, inventamos micrófonos y altavoces para potenciar nuestra voz, dentaduras postizas, brazos y piernas ortopédicas de creciente sofisticación técnica, audífonos y otras prótesis de diferentes tipos para reparar o mejorar artificialmente las funciones de un órgano o de un miembro de nuestro cuerpo (o parte de él).


