En la tendencia histórica constante de imitar al ser humano por medio de la tecnologÃa pueden advertirse dos caminos separados pero vinculados estrechamente: la mimesis corporal o fÃsica (reproducción de las configuraciones del cuerpo) y la mimesis mental o cerebral (imitación de los mecanismos lógicos y fisiológicos del cerebro).
El origen de la mimesis del cuerpo es considerablemente anterior a la del cerebro, siendo la primera, causa y efecto, en parte, de la Primera Revolución Industrial y la segunda, de la llamada Revolución Industrial Moderna. Filósofos y escritores del talante de Platón, Tiziano, Leonardo da Vinci, René Descartes, Francis Bacon, Michel de Montaigne, Julien-Offray de la Mettrie, Tomás de Aquino y otros tantos pensadores de la Antigüedad y la Modernidad, han contribuido, desde los conceptos y desde la práctica, a definir y promover la mimesis corporal o fÃsica del ser humano. Y filósofos y escritores algo más recientes, de la talla de Gottfried Wilhelm Leibnitz, (nuevamente) René Descartes, Ludwig Wittgenstein, Bertrand Russell, Norbert Wiener, Claude Shanon, Alan Turing, John Von Neumann, Charles Babbage y otros muchos pensadores y cientÃficos de la Modernidad y Posmodernidad constituyen y promueven el universo teórico-práctico de lo que aquà llamamos mimesis mental.




