En este nuevo escenario mundial al que hemos sido arrojados en cuestión de semanas, las mismas preguntas resuenan, una y otra vez, en la conciencia colectiva: ¿qué ocurrirá si la pandemia (tal como fue declarada por la OMS el 11 de marzo) provocara muertes masivas en todas partes del mundo, diezmando en ello a la población mundial? ¿Podrá ponerse freno al avance del virus? ¿Habrá un segundo brote en países que parecen haber comenzado a levantar cabeza? ¿Tendrán lugar mutaciones cada vez más letales? ¿Es un virus natural o fabricado? ¿Somos víctimas de una conspiración? ¿A qué abismo se encamina el mundo? ¿Estamos ante un final de etapa?

Jep Gambardella (un enorme Tony Servillo) tiene a Roma a sus pies: Roma, ciudad imperio, un estado del alma, a decir de Fellini. A sus 65, Jep ha vivido toda una vida. Bon vivant, alegre, encantador y galante; amante del buen beber y del buen comer, y del buen el sexo, en todas sus formas. En sus caminatas de madrugada por el cauce del Tiber, Jep se enamorará, una y otra vez, de la sencilla y poderosa belleza de la vida.